El partido que nuestro Sevilla disputa esta noche en tierras alemanas ante el Borussia de Dortmund se contará como su partido número 100 en competiciones europeas.
Desde que José Mª del Nido se encuentra al mando de la nave nervionense, el equipo solo había disputado 30 partidos en Europa, por lo que se ha aumentado considerablemente en muy poco tiempo esa cifra, y de qué manera !!
En los 99 partidos que hasta ahora ha jugado el Sevilla en Europa, el equipo ha conseguido 52 victorias, 19 empates y 28 derrotas.
En sus más de cien años de historia, el Sevilla ha jugado 65 partidos de Copa de la UEFA, 26 de Copa de Europa, 4 de la extinta Copa de Ferias, 2 de Recopa y 2 de la Supercopa de Europa.
(elsevilla.com)
jueves, 30 de septiembre de 2010
martes, 28 de septiembre de 2010
Se despide con talante de gran entrenador
Antonio Álvarez deja de ser entrenador del Sevilla con la caballerosidad, la elegancia y el talante que siempre ha caracterizado al "mariscal del área". Lo mismo que cuando llegó ... se despidió ... agradeciendo a todas las partes implicadas en este tinglado el trato recibido y sin guardar rencor a nada ni a nadie, sino todo lo contrario, ha deseado lo mejor tanto para el nuevo entrenador como al equipo. Ha elogiado a la plantilla y ha deseado suerte a todo el sevillismo, afirmando que seguirá animando al Sevilla, su Sevilla, desde la distancia y que ojala se consigan todos los objetivos que se propongan.
Cuando llegó quedó abierta la dialéctica en los foros sevillistas. Para cualquier sevillista siempre se presentaba la dicotomía entre un Antonio Alvarez sobrio, sosegado, con talante, que sabía manejar a la perfección la dirección de un grupo en un terreno de juego, como demostró siendo jugador, y que sabía siempre estar por encima de las circunstancias ... con ese otro Antonio Alvarez que siempre había sido un segundón del banquillo sevillista, un asesor de campanillas para grandes entrenadores, pero que no tenía la experiencia que da el ser titular de un equipo de relevancia como es el Sevilla, ni había sufrido en primera persona los avatares que conlleva el tener que tomar decisiones importantes en una plantilla abarrotada de internacionales.
Es así como nuestro querido Antonio Alvarez se tiene que hacer, en su día, sin experiencia en primera y siendo canterano, con una plantilla muy laureada, pero con grandes dudas para conseguir los objetivos ... con una afición convulsa y muy exigente, y un club que seguía poniendo las pretensiones muy altas.
¿Podría Antonio Álvarez zanjar definitivamente la comparativa con el pasado reciente y acabar con el convulso sevillismo y poner en marcha un nuevo proyecto independiente y próspero ... tendría tiempo suficiente ... ?
Se ha demostrado que no, que el fútbol no entiende que después de un luminoso día siempre viene el crepúsculo de la tarde, no como fracaso, sino como preparación de un nuevo amanecer ... los equipos grandes no dan tiempo. Pronto se empezó a competir a un alto nivel donde los errores no se perdonan y se pagan muy caros, como ocurrió en la eliminatoria ante el Braga. En este envite no se supo, no se estuvo a la altura y mucho menos se tenía conciencia de que aquella eliminatoria fatídica iba a seguir revoloteando como lastre negativo para el devenir sevillista.
Sigo pensando que los grandes equipos son aquellos que saben aprovechar los momentos oportunos, y nosotros no lo hemos hecho. Se dijo por activa y por pasiva que era imprescindible superar la eliminatoria ante el Braga ... ya llevamos un tiempecito sufriendo los efectos secundarios de lo que se dejó por hacer.
Seguro que nuestro "mariscal del área" tendrá ocasión para demostrar todo lo que es capaz en otros lares, porque lo justo más tarde o más temprano se aliará con él.
Cuando llegó quedó abierta la dialéctica en los foros sevillistas. Para cualquier sevillista siempre se presentaba la dicotomía entre un Antonio Alvarez sobrio, sosegado, con talante, que sabía manejar a la perfección la dirección de un grupo en un terreno de juego, como demostró siendo jugador, y que sabía siempre estar por encima de las circunstancias ... con ese otro Antonio Alvarez que siempre había sido un segundón del banquillo sevillista, un asesor de campanillas para grandes entrenadores, pero que no tenía la experiencia que da el ser titular de un equipo de relevancia como es el Sevilla, ni había sufrido en primera persona los avatares que conlleva el tener que tomar decisiones importantes en una plantilla abarrotada de internacionales.
Es así como nuestro querido Antonio Alvarez se tiene que hacer, en su día, sin experiencia en primera y siendo canterano, con una plantilla muy laureada, pero con grandes dudas para conseguir los objetivos ... con una afición convulsa y muy exigente, y un club que seguía poniendo las pretensiones muy altas.
¿Podría Antonio Álvarez zanjar definitivamente la comparativa con el pasado reciente y acabar con el convulso sevillismo y poner en marcha un nuevo proyecto independiente y próspero ... tendría tiempo suficiente ... ?
Se ha demostrado que no, que el fútbol no entiende que después de un luminoso día siempre viene el crepúsculo de la tarde, no como fracaso, sino como preparación de un nuevo amanecer ... los equipos grandes no dan tiempo. Pronto se empezó a competir a un alto nivel donde los errores no se perdonan y se pagan muy caros, como ocurrió en la eliminatoria ante el Braga. En este envite no se supo, no se estuvo a la altura y mucho menos se tenía conciencia de que aquella eliminatoria fatídica iba a seguir revoloteando como lastre negativo para el devenir sevillista.
Sigo pensando que los grandes equipos son aquellos que saben aprovechar los momentos oportunos, y nosotros no lo hemos hecho. Se dijo por activa y por pasiva que era imprescindible superar la eliminatoria ante el Braga ... ya llevamos un tiempecito sufriendo los efectos secundarios de lo que se dejó por hacer.
Seguro que nuestro "mariscal del área" tendrá ocasión para demostrar todo lo que es capaz en otros lares, porque lo justo más tarde o más temprano se aliará con él.
Rueda prensa de despedida ÁLVAREZ from www.sevillafc.es on Vimeo.
lunes, 27 de septiembre de 2010
Manzano ... a doctorarse en el Pizjuán
Todos más o menos conscientemente sabíamos que algún día aparecería la cara amarga del deporte, que todo no podían ser éxitos y gloria. El sevillismo debe de tener en cuenta que a lo largo de la historia se ha demostrado que la grandeza se manifiesta y demuestra superando las grandes adversidades, además, el sevillismo veterano sabe que esto es, ha sido y será siempre así, y que ante las dificultades no queda más que estar más unidos que nunca y buscar soluciones hasta enderezar el rumbo, porque si hemos llegado a ser el mejor equipo del mundo es porque supimos levantarnos y superar una de las peores crisis que había vivido el sevillismo a lo largo de su historia. Ahora, como ustedes comprendereis, no se nos va a poner en duda nuestras actitudes ante una situación tan normal en el fútbol como la que vive el sevillismo actualmente.
A veces pensaba ... en cómo encajaría el sevillismo moderno esta cara fea del deporte, cómo soportaría la aficíón sevillista el mal juego y los malos resultados cuando estos aparecieran, después de haber saboreado las mieles de la gloria y después de haber sido testigo en el Pizjuán del fútbol más exquisito que el Sevilla ha realizado a lo largo de su historia.
Para mí, aunque pienso que era preciso y necesario, ha sido bastante amarga la destitución de Antonio Álvarez, un hombre en el que confié, posiblemente demasiado, pero que no ha sabido en ningún momento coger con firmeza las riendas del equipo sevillista. Un equipo del cual todos estamos convencidos que lleva inherente más fútbol que el demostrado con el marchenero.
Pero Antonio Álvarez ya es historia, y el sevillismo tiene que seguir adelante, no queda otra. Ahora tenemos que tener la plena convicción y confianza en el nuevo entrenador, un andaluz, Gregorio Manzano, que conoce el fútbol español como el que más y que le sobran facultades para demostrar a muchos eruditos de nuestro fútbol que la plantilla del Sevilla no es tan vulgar como algunos ignorantes no cesan de fomentar aprovechando la coyuntura.
Manzano es un hombre con una formación forjada desde el fútbol base y que con su buen quehacer a lo largo de su dilatada carrera le ha llevado a ocupar un lugar privilegiado entre los mejores entrenadores de nuestro fútbol ... vamos, que se lo ha currado, no como otros.
Destacaría de él su sabiduría y talante, siempre sabe sacar lo máximo de lo posible y sabe manejar mejor que nadie los tiempos revueltos. El "profe" ... como le llaman algunos, sabe ser y estar, y ello junto con sus dotes de psicólogo le permiten ser un gran manijero de grupo que siempre sabe estar por encima de las circunstancias, pero además, el jienense es un gran conocedor de fútbol, sus equipos, casi siempre han demostrado sobre el césped buen fútbol y estar compensados tanto en defensa como en ataque.
Un entrenador que le vendrá muy bien a un Sevilla descompuesto por los cuatro costados ... en lo técnico táctico, nunca hemos sabido a qué jugaba el equipo esta temporada ... en lo físico, estamos muy justitos ... y en lo psicológico, la plantilla está cogida con alfileres.
Así que ante esta situación, yo apruebo el cambio de entrenador y creo que Manzano puede ser el manijero que devuelva el crédito y la autoconfianza a esta plantilla sevillista que a la más mínima alteración se desquicia y pierde el son, y que no es capaz de mantener una regularidad a lo largo de los noventa minutos que dura un encuentro. Además, recordemos que ya Manzano estuvo en la lista de Del Nido para entrenador del Sevilla, antes de decantarse por Juande Ramos.

A veces pensaba ... en cómo encajaría el sevillismo moderno esta cara fea del deporte, cómo soportaría la aficíón sevillista el mal juego y los malos resultados cuando estos aparecieran, después de haber saboreado las mieles de la gloria y después de haber sido testigo en el Pizjuán del fútbol más exquisito que el Sevilla ha realizado a lo largo de su historia.
Para mí, aunque pienso que era preciso y necesario, ha sido bastante amarga la destitución de Antonio Álvarez, un hombre en el que confié, posiblemente demasiado, pero que no ha sabido en ningún momento coger con firmeza las riendas del equipo sevillista. Un equipo del cual todos estamos convencidos que lleva inherente más fútbol que el demostrado con el marchenero.
Pero Antonio Álvarez ya es historia, y el sevillismo tiene que seguir adelante, no queda otra. Ahora tenemos que tener la plena convicción y confianza en el nuevo entrenador, un andaluz, Gregorio Manzano, que conoce el fútbol español como el que más y que le sobran facultades para demostrar a muchos eruditos de nuestro fútbol que la plantilla del Sevilla no es tan vulgar como algunos ignorantes no cesan de fomentar aprovechando la coyuntura.
Manzano es un hombre con una formación forjada desde el fútbol base y que con su buen quehacer a lo largo de su dilatada carrera le ha llevado a ocupar un lugar privilegiado entre los mejores entrenadores de nuestro fútbol ... vamos, que se lo ha currado, no como otros.
Destacaría de él su sabiduría y talante, siempre sabe sacar lo máximo de lo posible y sabe manejar mejor que nadie los tiempos revueltos. El "profe" ... como le llaman algunos, sabe ser y estar, y ello junto con sus dotes de psicólogo le permiten ser un gran manijero de grupo que siempre sabe estar por encima de las circunstancias, pero además, el jienense es un gran conocedor de fútbol, sus equipos, casi siempre han demostrado sobre el césped buen fútbol y estar compensados tanto en defensa como en ataque.
Un entrenador que le vendrá muy bien a un Sevilla descompuesto por los cuatro costados ... en lo técnico táctico, nunca hemos sabido a qué jugaba el equipo esta temporada ... en lo físico, estamos muy justitos ... y en lo psicológico, la plantilla está cogida con alfileres.
Así que ante esta situación, yo apruebo el cambio de entrenador y creo que Manzano puede ser el manijero que devuelva el crédito y la autoconfianza a esta plantilla sevillista que a la más mínima alteración se desquicia y pierde el son, y que no es capaz de mantener una regularidad a lo largo de los noventa minutos que dura un encuentro. Además, recordemos que ya Manzano estuvo en la lista de Del Nido para entrenador del Sevilla, antes de decantarse por Juande Ramos.

Suscribirse a:
Entradas (Atom)