No tuvo el centro del campo sevillista su mejor tarde, no prestaba su apoyo a la delantera pero tampoco a la defensa, casi podríamos decir que no tuvimos centro del campo, desaparecido, y es por ello que Renato se viera sin sustento alguno para emprender sus jugadas. En cuanto a las jugadas de gol es importante que se concluyan, que no se queden a la mitad o que lleguemos a convertirlas en contraataques, se debe jugar con rapidez y viveza.
Pero sin lugar a dudas, fue notable el cansancio que llegaron a mostrar muchos de nuestros jugadores en la segunda parte del encuentro, como es el caso de Perotti o Romaric, casos más llamativos, o incluso me atrevería a decir que Drago, quien no podrá jugar el próximo partido por sanción de cinco tarjetas, y a quien le vendrá de perlas para recuperar fuerzas. Y es que queramos o no, las bajas en el Sevilla vienen siendo nuestro hándicap desde hace ya algunos años, y no deja de ser un tema importante o una excusa como muchos se atreven a insinuar ... nos hace jugar con jugadores que llegan a tener una sobrecarga inhumana por tantos minutos continuos jugados, o incluso, y lo que es peor, llegar a jugar con jugadores que hacen rodar el balón forzados, como fue el caso de Adriano el sábado.
Pero pese a todo … los tres puntos se quedaron del lado sevillista, y sin duda, es una victoria que ayudará a levantar el ánimo de nuestros jugadores, volver a la senda de las victorias continuadas y con brillantez. Ahora hay que dejar atrás todo y mirar hacia delante, hacia el partido ante el Deportivo de la Coruña el próximo miércoles, y que viene de ganar en liga pese al trágico suceso ocurrido a nuestro compañero Filipe, y que desde este humilde blog, le mandamos mucho ánimo para que lo antes posible podamos verlo en los terrenos de juego.



